Burnout 3 Takedown
Dentro del muy amplio universo de los videojuegos, el fenómeno de la conducción de coches (desde autos de Fórmula Uno, de la serie NASCAR, de rallys o cualquier otra variante) se ha impuesto con inusitada fuerza. Títulos como Need For Speed, Colin McRae, Metropolis Street Racing, Rallysport y un sin fin más se dividen entre la variante sim y la variante arcade.
Dentro de ese contexto, la serie Burnout es un auténtico mojón de referencia. Las dos primeras entregas de la saga se constituyeron en una suerte de modelo en clave que fue seguido (y en ocasiones plagiado) por otros títulos. Dentro de ese estilo, los diversos títulos de Criterion parecieron heredar el concepto más elemental de Burnout.
Burnout 3 Takedown llegó a la plataforma de PlayStation 2 con el claro objetivo de establecerse como la mejor entrega de la serie, premisa que cumple con entera satisfacción. Los analistas más entusiastas aseguran que pueden seguir palpitándose el alto nivel cardíaco cuando se apaga la PS2.
Los técnicos de EA Games se han preocupado por perfeccionar el ambiente y el contexto de todo el juego, por lo que el título gana notoriamente desde el punto gráfico y visual. La alta definición de los modelados así como el respeto por la geometría y la escala de cada vehículo son dos puntos altos del componente gráfico.
Rl acabado de todo el juego es por demás efectista y no hay ningún tipo de ralentización que afecte el despliegue de los vehículos sobre la pista. A diferencia de las versiones precedentes, los menús están muy bien trabajados, repletos de detalles gráficos y con un acceso práctico y nada complejo. También se percibe un especial cuidado en los filtros y en todos los detalles lumínicos.
Como parte del desafío, es importante acotar que el renderizado de cada uno de los escenarios no permite ver esas apariciones imprevistas de los polígonos (efecto conocido como popping). |