Import Tuner Challenge
Si bien los especialistas de los juegos de coches así como muchos fanáticos y comentaristas de prensa han asegurado que este videojuego no es lo mejor de su género, es importante destacar que ofrece una amplia visión de lo que son las carreras callejeras por las ajetreadas calles de Tokio. Aunque había aparecido mencionado en lagunas listas de lanzamiento (que circularon básicamente por internet), poco sabían los fanáticos acerca de este jugo que, discretamente, apareció en el mercado.
Todos los elementos que hacen a los coches personalizados, al complejo universos del tuning y al submundo de las carreras se encuentran concentrados (de diversas formas y con diversos resultados) en este juego. Si bien el objetivo final no es conseguido, no deja de ser un juego atractivo que le propone al usuario tomar varios riesgos al tiempo que no deja de ofrecer diversión y adrenalina.
El juego propone realizar competencias contra otros coches en plenas calles de Tokio, a la máxima velocidad y con todo el peligro que eso implica. En ese sentido, el juego es heredero directo de la serie Tokio Xtreme Racer, en la que parece estar – lejanamente y no tanto – inspirado.
En la opción de juego Ques Mode, cada jugador comienza el juego con una cifra de dinero en su poder que podrá ir gastando en comprar su vehículo y, gradualmente, potenciarlo. Se recomienza no invertir toda la suma de dinero asignada en el coche ya que, del sobrante, dependerá el tuning que se le aplique al vehículo (accesorios, componente, pinturas, diseños, etc.).
La distribución del dinero al inicio del juego es fundamental para lo que ocurrirá después. Asimismo, la personalización del vehículo debe ser lo suficientemente sofisticada y lujosa para que le permita al jugador labrarse un nombre y una suerte de nombre propio en las competitivas calles de la ciudad oriental. |