TRACKMANIA SUNRISE
Uno de los mejores movimientos realizados por Nadeo, compañía con sede en Francia, fue el lanzamiento al mercado de este espectacular juego de autos que, lejos de acercarse a los miles de títulos hiperpromocionados y publicitariamente holgados que desbordan el mercado, ofrece una propuesta sobria y sencilla. Dicha propuesta está estrechamente basada en una serie de coches que se diseñaron en la década del ochenta. La elegancia y el acabado estético de estos vehículos dotan al juego de un logrado aire reto, a años luz de los despliegues gráficos y técnicos de otros juegos que, finalmente, demuestran ser muy vacíos.
El usuario no encontrará en este título ningún elemento de simulación o realismo; lo que prima en Trackmania Sunrise es la diversión pura y dura. De esa forma, el eventual jugador deberá hacerle frente a las curvas más peligrosas, tomar los loopings más complicados, afrontar peligrosos saltos y circular por los circuitos más complejos y demenciales. Mientras realiza todas esas pruebas, un inmenso sol ilumina cada segmento de la “realidad” que recorre (de ahí parte del nombre del juego).
La primera edición de TrackManía contó con el apoyo y el beneplácito de la comunidad de jugadores que lo convirtió en un juego de referencia. Dicho grupo, hizo referencia a la facilidad con que el juego adoptaba preceptos básicos de los juegos de conducción actualizándolos y potenciando su alcance y su diversión.
En el apartado sonido y gráficos, todo es excelente. Una muy sencilla banda de sonido no sepulta nunca al ruido de los motores mientras, alrededor de los circuitos donde se corre, el usuario puede recrearse en hermosos paisajes (amaneceres, puestas de sol, caídas de agua, etc.). |